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domingo, 11 de agosto de 2024

"No te detengas", un bellísimo poema de Walt Whitman

Walt Whitman fue un maestro de la lítica de verso libre y marcó con su estilo innumerables poetas de las generaciones que vinieron después. Un autor polémico y que siempre hizo gala de llevar una vida muy intensa, ya que fue poeta, enfermero voluntario, ensayista, periodista y humanista estadounidense.

Su obra es una de las más representativas de toda una época en Estados Unidos. Representa una transición entre el trascendentalismo y el realismo filosófico, puesto que Whitman incorporó a ambos estilos dentro de su prolíficas obras poéticas. Además de ser considerado uno de los escritores norteamericanos más influyentes, el poeta fue censurado y criticado duramente por la abierta sexualidad que desprendían los contenidos de su libro Hojas de hierba, que en su época llego a ser calificado como obsceno y hasta pornográfico por contener referencias explícitas a la homosexualidad o bisexualidad del escritor.

La poesía de Whitman tiene un espíritu vigoroso y agresivo, que utiliza a los elementos cotidianos como una expresión de lo eterno. Entre sus versos existen temas recurrentes como el hombre, el cuerpo, el sexo, la religión, los animales o la geografía. Una de las virtudes que más se destacan de sus letras es la constante actitud de euforia y alegría, emociones que traslucen sus poemas continuamente y que les dan de una vida y estilos peculiares.

El objetivo de Whitman era dar dignidad a todas las personas, algo totalmente insólito en su época y que marcaba su humanismo. Por esto se oponía firmemente a medidas como la pena de muerte y renegó de prácticas terribles como la esclavitud. Sin él, la poesía moderna no sería la misma, estaría huérfana y carente de vivacidad. Por eso compartimos "No te detengas", una bellísima obra para que conocer a este genio que aún hoy sigue conmoviendo a millones de corazones en todo el mundo, con un llamado a ver la belleza en todos los seres humanos.

No te detengas - Walt Whitman

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...

FUENTE: http://ortografialit.blogspot.mx/2017/09/no-te-detengas-un-bellisimo-poema-de.html

jueves, 26 de noviembre de 2020

Luis Espinosa Alcala: letras

Luis Espinosa Alcala: letras: A YUCATÁN LETRA Y MUSICA: LUIS ESPINOSA ALCALÁ RITMO: PASILLO Registro SACM , Editora Orbit Musical ...

miércoles, 7 de marzo de 2018

La oración de Pablo por los efesios.

Efesios 3:14-21 (RVC)

I. La oración de Pablo por los efesios.

1. "Yo me arrodillo delante del Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien recibe su nombre toda la familia en los cielos y en la tierra" (vs. 14-15).

PARA:

a)                 "que por su Espíritu, y conforme a las riquezas de su gloria, los fortalezca interiormente con poder" (v. 16).

b)                 "que por la fe en Cristo habite en sus corazones" (v. 17a).

c)                   "que arraigados y cimentados en amor, sean plenamente capaces de comprender con todos los santos, cuál es la anchura, la longitud, la profundidad y la altura del amor de Cristo" (vs. 17b-18).

d)                 "que conozcan ese amor, que excede a todo conocimiento" (v. 19a).

e)                   "que sean llenos de toda la plenitud de Dios" (v. 19b).

Leer este pasaje nos hace pensar si cuando intercedemos por las personas que amamos, nos arrodillamos delante del Padre. Esta forma de orar del apóstol Pablo es un modelo para nosotros. Acudimos al Padre porque de Él es todo lo que hay en la tierra, acudimos a un Padre que también lo es de nuestro Salvador y de nosotros.

Interceder por otros implica entonces, según esta oración, de que sean fortalecidos en su interior con su Espíritu; no es una oración para que la fortaleza provenga de las riquezas, de las capacidades o virtudes, sino provenga de Dios mismo.

Interceder por otros implica que haya fe en Cristo en sus corazones; no que haya fe en ellos mismos, en otras personas o en otros objetos. La única fe necesaria es confiar en Cristo, porque Él es el único Mediador, porque Él verdaderamente resucitó y está sentado a la diestra del Padre; no es la fe en que el alma de nuestros seres queridos nos cuidará y nos ayudará, no, la fe en Cristo es la que necesitamos que habite en nuestros corazones.

Interceder por otros implica que las personas por quienes oramos sean y permanezcan plantados en el amor, pero no en el amor del que comúnmente se habla, sino del amor de Cristo que es magnánime, profundo, inmenso y eterno de Dios, para que lo conozcan de manera individual y de manera comunitaria.

Interceder por otros implica que las personas sean llenas de toda la plenitud de Dios, por lo cual Él será el Padre, el Amigo, el Médico, el Esposo, el Juez, el Proveedor, el Maestro, el Consolador, el Guía y todo lo que puedan necesitar según sus particulares circunstancias.

Gran modelo de oración es la que hoy recibimos, entonces, en segundo lugar quedarán aquellas oraciones que en ocasiones pronunciamos: "Señor, dale salud, dale dinero, dale trabajo, dale fortaleza, consuelo, etc.". Esto no significa que esté mal que pidamos esto para las personas por quienes intercedemos. Lo que puede significar más bien es que en medio de su enfermedad, carencia, desempleo, debilidad, tristeza, etc., la plenitud de Dios se manifieste en ellas, y su fe sea engrandecida, y estas adversidades sean el medio para que conozcan la magnanimidad del amor, de la Gracia y de la fidelidad de nuestro Dios.

Por ello, el apóstol Pablo, formuló la siguiente aseveración: "Y a Aquel que es poderoso para hacer que todas las cosas excedan a lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a Él sea dada la gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos. Amén" (vs. 20-21).

Gracias a Dios por la oración de Pablo por los efesios, que hoy es un modelo de oración para nosotros a fin de interceder de mejor manera por las personas.

 

Isabel Mamani Oño

La Paz, Bolivia

(RVC: versión bíblica Reina Valera Contemporánea).


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sábado, 13 de enero de 2018

El Señor vendrá y “aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones;

 

¿Cuál es el propósito del tribunal de Cristo?

 

La Biblia habla del tribunal de Cristo – también conocido como el bema – en tres pasajes: Romanos 14:10-12; 1 Corintios 3:10-4:5; y 2 Corintios 5:1-10. Solo los santos del tiempo de la iglesia estarán en ese tribunal, como vemos en 2 Corintios 5:10: "Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo".

El propósito del bema es una exhaustiva evaluación de nuestras vidas. Primera de Corintios 4:5 dice que el Señor vendrá y "aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios".

Este pasaje revela el énfasis que Pablo le da al tribunal de Cristo. Note que Pablo dice que la recompensa a cada hombre le será dada por Dios. Dios da recompensas a los vencedores; y no les da latigazos a los perdedores. Hasta este punto sabemos que Él no nos condenara por nuestros pecados, porque Romanos 8:1 dice: "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús". 

Entonces, el propósito del tribunal de Cristo es para examinar la vida completa del cristiano. Nosotros seremos recompensados por las obras que hemos hecho, sean buenas o malas (2 Cor. 5:10). El término usado allí se refiere a un resumen de la vida de un cristiano.  Este enfoque nos debe ayudar a no preocuparnos de cada tontería que hemos hecho, o pecado irreflexivo que hemos cometido. Es un tiempo de recompensa, no de castigo.

Por otro lado, no seremos condenados por nuestros pecados, pero nuestras vidas presentes sí afectaran lo que sucederá en el tribunal de Cristo. Nuestra vida puede ser afectada por lo siguiente:

1. El pecado y la indiferencia nos roban el deseo de servir a Dios. Esto signifca que perderemos recompensas, porque no estuvimos usando nuestro tiempo para Su gloria. Es por eso que Pablo nos exhorta a mirar "pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos" (Ef. 5:15-16).

2. El pecado y la indiferencia traen como consecuencia la pérdida de poder en nuestras vidas, porque el pecado entristece al Espíritu Santo.

3. El pecado y la indiferencia nos causan la perdida de oportunidades para servir, las cuales si las aprovechamos seremos recompensados.

La consecuencia más grande de ser infieles en esta tierra, es decepcionar a Cristo. Primera de Juan 2:28 dice: "Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados". Este es un pensamiento sobrio – podríamos estar avergonzados cuando estemos en la presencia del Señor. Al mismo tiempo, nos debe de animar el pensar que estaremos recibiendo Sus recompensas generosas si le servimos fielmente durante nuestro tiempo aquí en esta tierra.  

 

 

FUENTE: http://www.gracia.org/recursos.aspx?p=a&article=372

 

sábado, 4 de noviembre de 2017

La Matemática del Cielo (Mateo 25:14-30)

Introducción: ¿Cuál de las parábolas de Jesús es la más famosa? Bueno, si queremos hablar del amor del Padre celestial, ninguna como la del "hijo pródigo". Aquella que fue llamada: "El mundo del cuento más perfecto".

Si queremos encontrar cuál es la más tierna de todas ellas, ninguna como la parábola de la "oveja perdida" conocida también como la "parábola del amor". Y si usted me preguntara cuál es la historia más reconfortante para los desamparados yo le diría que la historia del "rico y Lázaro", por ser tan conmovedora en su enfoque de presentarnos la miserable vida de Lázaro y la opulencia y egoísmo del rico, para verlos al final en dos estados totalmente distintos.

Pero si usted me pregunta cuál es la parábola de las "matemáticas del cielo", y la más práctica de todas ellas, tengo que hablarle de la parábola de los talentos. Nos muestra hasta dónde somos buenos administradores de todas las bendiciones que el Dueño nos ha dado. La parábola nos dice que Cristo no tiene siervos para que estén ociosos; ellos han recibido de él "sus bienes" y son llamados a administrarlos.

Pero también que el día de rendir cuentas llegará donde seremos examinados en cuanto a lo bueno que hayamos logrado para nuestra alma y también para nuestro prójimo. El final de esta parábola nos dice que el siervo perezoso está sentenciado a ser privado de su talento. De esta manera vemos que no importa si lo que tengo es un talento, el Señor espera que sea fiel y en el día de dar cuenta que sea elogiado por el trabajo.

Es obvio que la parábola nos muestra el desborde de la gracia del cielo, pues mientras dos de los tres siervos traen el fruto de su negociación, considerada para ser "fiel en lo poco", el Dueño concede una abundante recompensa. *¿De qué se trata esa "matemática del cielo"?*

Mis hermanos nuestras acciones están determinadas por la matemática terrenal.

Todo está calculado, aun lo que hacemos por Dios. A luz de esto, consideremos la importancia de ser fiel en lo poco. Dios no pide más que eso. El resultado es que "sobre mucho te pondré".

El dueño de todo, trabaja siempre con lo poco

1. Es uno que está en un largo viaje (v. 14).

La presente parábola está enmarcada dentro del discurso del Señor acerca del fin de esta era y su segunda venida. Por lo tanto no es difícil interpretar que el hombre que se fue lejos es el Señor Jesucristo. El "largo viaje" es una clara referencia al tiempo desde su ascensión allá en el monte de Galilea hasta nuestro tiempo.

La parábola utiliza la figura de un hombre rico, sobre todo por el valor de los talentos, que se fue a hacer sus negocios al mejor estilo de aquellos hombres orientales. Me pregunto a veces, ¿Qué estará haciendo el Señor en este largo viaje de más de dos mil años? ¿Cómo serán sus negocios, sobre todo los que hace con su Padre celestial? A este respecto, Jesús mismo dijo:

"Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo" (Jn. 5:17).

Y la verdad es que no es necesario especular mucho para llegar a la conclusión que hay dos aéreas donde nuestro "viajero lejano" ha ido. A sus entristecidos discípulos les dijo:

"Voy, pues, a preparar lugar para vosotros, para que donde yo esté vosotros también estéis"

Pero hay algo más aún. Habrá nuevos cielos y nueva tierra donde vamos a vivir. Sus negocios van muy bien en el cielo, la pregunta será ¿cómo van los de la tierra? ¿Estamos también negociando mientras él regresa?

2. Es uno que cuenta con siervos propios (v.14b).

En esta parábola nada puede contarse como propiedad particular. Tanto las bendiciones (talentos) como los hombres mismos son del dueño. La palabra "siervo" equivale a esclavos. Eso eran ellos ni más ni menos. Tal condición acentuaba más la posición que tenía el dueño sobre ellos.

Al ser vendidos, todos perdían su identidad y su nombre. Luego de esto, ellos tomaban la decisión de pertenecer a su amo de por vida, llegando a ser su exclusividad. Esto marca una gran diferencia en este relato. En la vida cristiana la situación llega a ser la misma. Todos nosotros somos siervos a quienes Dios ha dotado de múltiples bendiciones.

Y él ha tenido la confianza de depositar en nuestras manos sus bienes cuando ascendió a los cielos. Pero a diferencia de los amos terrenales, que trata a sus siervos como simples objetos, éste los considera parte de su negocio. De esta manera nosotros reconocemos que "todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos" (1 Cro. 29: 14). No nos pertenece nada porque somos mayordomos.

3. Es uno que confía sus bienes v. 15.

Lo primero que debe notarse es que la persona que toma la iniciativa en el llamado es el Señor de los siervos. Él es un dueño que confía plenamente en ellos. Note lo significativo de las palabras: "les entregó sus bienes".

Hay en esto una gran dosis de confianza. ¡Qué tentación será manejar tan grande suma de dinero! Los cálculos para un "talento", que al principio se conocía como un peso de medir, equivalían a una cuantiosa suma del trabajo de un jornalero por muchos años. En moneda comercial, hoy sería simplemente "mucha plata" que el Dueño entregó a sus tres siervos.

Pero más que verlo en el contexto del dinero, los talentos llegan a ser todas las formas cómo el Señor nos "ha confiado sus bienes". Póngale acá sus capacidades, si es padre a sus hijos, su tiempo, su trabajo, sus dones espirituales y cualquier otro "tesoro" que se la haya entregado. Los "talentos" han sido dejados en manos de sus siervos con la esperanza que ellos pusieran a producir sus bienes. Hay en esto un sentido de asombro y de alegría.

El Señor vino y se fue, pero confía que el negocio que comenzó no se detenga. ¡Qué inmenso honor se nos ha concedido! ¡Qué privilegio representar a tan distinguido Dueño!

¿Cómo administraremos las bendiciones dadas? ¿Qué tan fiel seremos?

Los fieles en lo poco, recibirán más de lo mucho.

1. Aunque recibamos cinco talentos.

Esta parábola tiene algo curioso. Por un lado se escogen solo tres siervos en medio de muchos que seguramente tenía aquel amo. Por otro lado, en la distribución de los talentos no hay orden progresivo, pues se suponía que si al primero le dieron cinco, al segundo le correspondían cuatro y al tercero tres.

Sin embargo la distribución fue de 5, 2 y 1. ¿Qué hay en todo esto? ¿Por qué esta aparente "discriminación"? ¿A qué se debe que Dios no ha dado a todos los hombres talentos semejantes? Bueno, no le pregunte eso a Dios, recuerde que él es soberano y tiene derecho de hacer lo que quiera con lo suyo; por lo menos eso es lo que nos dice Romanos 9:20. Pero el sentido de esta "discrepancia" es que Dios ama la variedad.

El cielo, la tierra, el mar y todo en general está lleno de diversidad. Se imagina que todos fuéramos iguales. Que aburrido sería el mundo si todo fuera igual. Dios ha dado cinco talentos a algunos hombres debido a sus capacidades. Qué espera él de ellos. ¡Qué sea fiel! Observe que este primer siervo hizo lo correcto en la duplicación de los talentos, ¿Por qué el Señor no le dijo: "En lo mucho has sido fiel"? ¿No eran cinco talentos? Jamás podemos ser fiel en lo mucho.

2. Aunque recibamos dos talentos.

El que uno haya recibido solo dos talentos significa que algunos hombres y mujeres son poco talentosos. Hay hombres que de repente se sienten muy inteligentes y de grandes éxitos y presuponen que todos los demás deberían tener los mismos resultados. Pero la verdad es otra.

Esto lo vemos en la vida de la iglesia. Bien pudiera juzgarse a ciertos miembros que son piadosos y sinceros, pero que no tienen un poder de atracción, y hasta se les cataloga como holgazanes y perezosos porque no hacen muchas cosas para la causa del reino.

Pero, ¿nos hemos puesto a pensar que tales hermanos sólo tengan poco talento, y están haciendo el mejor uso del que tiene y por tanto no debieran ser censurados por la pequeñez de lo que son capaces de lograr? No podemos exigirle a un hermano que produzca cinco talentos cuando Dios lo único que le dio fueron dos. Dios no juzgará a los hombres por las capacidades que no les haya dado. Su juicio siempre será de acuerdo a su fidelidad.

Vea que el hombre que recibió dos talentos no se acomplejó por el que tuvo cinco. De inmediato negoció otros dos talentos más. Él vino con el mismo entusiasmo que el otro. Él no tuvo envidia del otro, simplemente administró bien lo recibido. Eso es lo que al final Dios busca. Ahora observe el mismo elogio:

"Sobre podo has sido fiel, sobre mucho te pondré".

Y este fue fiel en lo poco, comparado con cinco talentos. ¿No es esto asombroso?

3. Aunque sea un solo talento.

No tenemos idea de las características de estos tres siervos que vinieron delante del amo a recibir cada uno sus dones. Bien pudiera nuestra imaginación trasladarse hasta ese momento y ver el rostro, el cuerpo y la capacidad de cada uno, y llegar a la conclusión que el hombre a quien Dios le dio un talento, tenía cara de cansancio, flojera, desánimo, pesimista y cuestionador.

Pero independientemente de esos rasgos, el dueño le dio también a él por lo menos un talento. Esto comprueba que aunque Dios es soberano en otorgar sus bendiciones, no dejará a ninguno de sus siervos sin que participen de sus dádivas.

Por otro lado, bien puede el que recibió un solo talento ser la descripción que Pablo hace de lo que Dios escogió del mundo para glorificarse a través de ellos:

"sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es…" (1 Cor. 1:27, 28).

Al parecer Dios recibe algunas veces mayor gloria de lo pequeño que de lo grande. Que nadie se sienta mal porque ha recibido un solo talento. Adminístrelo y sea fiel. El más pequeño en el reino será el más grande.

III. Lo mucho del cielo, será el gozo de pocos.

1. Será un día de satisfacción (v. 16, 17).

El hombre que recibió los cinco talentos, en seguida comenzó a negociar. Por cuanto sabía que el Señor le había confiado mucho, él no podía darse el lujo de desperdiciar una oportunidad para hacer crecer el negocio de su señor. Lo mismo hizo el que había recibido dos. Por cuando no sabían el tiempo en el que su dueño vendría otra vez, toda su atención estaba concentrada en cómo duplicar lo recibido.

Y el día llegó. Sin previo aviso el amo regresó del largo viaje. El texto así lo expresa: "Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos"* (v. 19).

Para estos dos siervos aquel encuentro tuvo que ser muy emotivo. El talento era equivalente a unos 34 kg de plata, lo que era lo mismo a un sueldo de un obrero ordinario durante quince años.

Si esto es así, el primer siervo le entregaría a su amo 170 kg de plata y el otro 68 kg. La ganancia fue de 100%. El gozo para ambos no podía ser mayor. Amados esta es la verdad del evangelio. No importa cuántos talentos tengamos, tenemos que negociarlo para cuando Cristo venga. ¿Tendré la satisfacción de haberlo duplicado?

2. Será un día de premiación (v.21, 23).

Las palabras del dueño son conmovedoras. A los dos primeros les dijo:

"Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor". Lo primero que vemos es un elogio al carácter y a la dedicación.

La dedicación para que los talentos fueran duplicados implicó disciplina, constancia, trabajo, esfuerzo y dedicación. Y para que todo esto se diera, la nota distintiva de ambos siervos fue su fidelidad. Aunque los talentos equivalían a una monumental suma de en oro o plata, el amo les dice "sobre poco has sido fiel". Así actúa el Señor.

Amados hermanos, la premiación que un día hará el Señor no será por las veces que asistí a la iglesia, participé en alguna actividad, me destaqué con mi canto o por mi enseñanza.

La sentencia será:

"Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré".

Es la fidelidad, y no mi religiosidad, la que al final será tomada en cuenta. ¿Y cuál es la premiación? Si somos fieles en lo poco el entonces nos dirá: "Sobre mucho te pondré".

Aunque el contexto de la parábola nos habla de la segunda venida de Cristo, y esta premiación pareciera estar preparada para esa ocasión, debemos seguir el principio que nos dice sobre "mucho te pondré". ¿A caso no es cierto esto? ¿No son acaso a los hombres fieles a los que Dios usa sobremanera? ¡Déjese usar más por él, siendo fiel! ¡No pierda su bendición y la premiación!

3. Será un día de lamentación (v. 24-30).

Algunos han considerado que el tema central de la parábola recae sobre el "siervo malo y negligente", pues de los dieciséis versículos que contiene, once tienen que ver con él. Bueno, como quiera que sea, esta parte final del relato es muy gráfica y descriptiva. El día también llegó para este siervo.

Como era justo, el amo le pidió que le rindiera cuenta sobre lo que había hecho con el talento dado. Y, ¡qué pena! Lo de este siervo fue un lamento desde que su señor lo increpó, hasta llegar al lamento eterno.

Este siervo cometió dos graves pecados: uno de omisión y otro de comisión. El de comisión que consistió en una descarada desobediencia al esconder el talento y ni siquiera ponerlo a ganar intereses. El de omisión, por ignorar el carácter del amo. ¿Cuál fue el resultado? Perdió los privilegios y la bendición. Su final no pudo ser más trágico. Lo cierto es que las bendiciones que no se invierten terminarán dándoselas a otros.

Si usted no es fiel con su talento, no se queje si Dios se lo da otro. Y si al final será grato escuchar: "Bien, buen siervo y fiel…", las peores palabras que jamás quisiéramos oír serán: "Siervo malo y negligente". ¿Cuál de estas palabras escuchará al final?

Conclusión:

Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel (I Cor. 4:1-2).

Al final de la jornada el Señor no le premiará por las muchas cosas que haya hecho, si no por lo fiel que fue en lo poco. Dios da a unos cinco, a otros dos y a otros un talento.

No le reclame a él por esta distribución.

Dele gracias porque le llamó y le entregó parte de sus bienes.

Vaya y haga negocio con ellos para no ser un 

"siervo malo y negligente".

Responda al llamado para recibir y multiplicar lo que tiene. El Señor viene pronto para la premiación. Que ese sea un día de gozo, no de vergüenza. El llamado es a trabajar para él.

 

 

domingo, 8 de octubre de 2017

Una historia que no tardarás más de cinco minutos en leer y que cambiará tu manera de pensar

 

 

Dos hombres gravemente enfermos compartían habitación en el hospital. A uno de ellos le hacían estar recostado durante una hora al día sobre el respaldo para favorecer un drenaje. Su cama quedaba al lado de la única ventana del cuarto. La cama del otro paciente quedaba en el otro extremo, en parte de la puerta, por lo que no podía mirar por la ventana.

Los enfermos, en la medida en que su salud se lo permitía, pasaban horas conversando desde sus camas, compartiendo anécdotas sobre sus familias, el trabajo, amigos, viajes…

Todas las tardes, cuando los enfermeros sentaban al enfermo cercano a la ventana en su cama, este se pasaba toda la hora que duraba el tratamiento describiendo al otro lo que veía fuera. Durante aquel rato era cuando su mundo se ensanchaba y cobraba vida con todas las actividades del mundo exterior.

La ventana daba a un parque con un hermoso lago. Cisnes y patos jugaban en el agua mientras que los niños hacían volar sus cometas. Las parejas de enamorados paseaban de la mano entre las avenidas de flores. Al fondo, en el horizonte, podía divisarse la ciudad.
Por fortuna en el mundo aun existen buenas personas.

A medida que el hombre de la ventana describía todas estas escenas con exquisitos detalles, el hombre que compartía habitación con él cerraba los ojos y se las imaginaba. Desde hacía días, había comenzado a vivir de nuevo a través de las animadas escenas descritas por su amigo.

Una tarde, una banda de músicos con uniformes de vivos colores desfilaba por el parque atrayendo a todos los paseantes. Claro que la ventana cerrada impedía a los enfermos escuchar la música. Lástima, pero evidentemente y a juzgar por el entusiasmo de la gente descrito por el enfermo debían tocar bastante bien.

Pasaron los días, las semanas y los meses. Una mañana, la enfermera llegó para lavar a los pacientes y encontró, con tristeza, el cuerpo sin vida del enfermo de la ventana, quien había muerto plácidamente mientras dormía. Seguidamente llamó a los celadores para que retirasen el cuerpo.

Tiempo después y tan pronto como le pareció oportuno, el otro enfermo pidió a la enfermera si podían desplazarlo al lugar de la ventana. Esperaba ver con sus propios ojos las coloridas imágenes que durante tantos días su amigo le había descrito.

La enfermera, contenta de poder proporcionarle ese servicio, le cambió de lugar y, en cuanto constató que el enfermo estaba cómodo, le dejó solo.

Lentamente este se deslizó en su cama hasta lograr incorporarse lo suficiente como para mirar a través de la ventana. Pero para su sorpresa, a pocos metros de ella, se interponía un enorme muro de hormigón blanco que no le permitía ver nada excepto la pared.

Contrariado, el enfermo preguntó más tarde a la enfermera qué había podido mover a su antiguo compañero de habitación a describirle todas aquellas maravillosas cosas que ocurrían a través de la ventana, si lo único que podía ver por la ventana era un muro. “Es imposible que viera nada de aquello”, contestó la enfermera, “su compañero era ciego y, evidentemente, no podía ni tan siquiera ver la pared de enfrente. Tal vez solo intentaba animarle”.

Nada nos cuesta hacer que el mundo de los demás sea maravilloso, si todos pensáramos así no cabe duda de que este mundo sería muy diferente.

 

FUENTE: http://ortografialit.blogspot.mx/2017/10/una-historia-que-no-tardaras-mas-de.html