Google Translate

jueves, 2 de abril de 2015

¿CÓMO SALIR DEL POZO DE LA DESESPERACION? Pedro Sifontes

 

¿Cómo Salir del Pozo de la Desesperación?

Es probable que te encuentres en una situación desesperante con tu esposo u esposa, puede ser que sea con tus hijos o cualquier otra relación, como puede ser un problema financiero o laboral.

Otros pueden estar desesperados porque necesitan tomar una decisión y no hallan que hacer, están cansados de luchar, de intentar, lo han  hecho todo, oraciones, ofrendas, diezmos, van a la iglesia, sirven a Dios pero nada que salen del pozo y sienten que cada día como que se hunden mas. La verdad que estar en el pozo no es bueno, allí solo se respira angustia, miedo y muerte.

Salir del pozo requiere paciencia y espera en Dios, recuerde las palabras del Salmista:

“Pacientemente esperé al Señor, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en el Señor” (Salmo 40:1-3).

Salir del pozo requiere que te conviertas en protagonista y dejes de ser víctima.

Tú has sido llamado a ser el protagonista de tu vida, el protagonista espera en Dios pacientemente antes de actuar, el protagonista ve la vida con optimismo y se convierte en el gerente de su vida.

Hay un cuento de la tradición judía que nos ilustra si somos ¿Protagonistas o Víctimas?

“Un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal rebuznó por horas mientras el campesino trataba de buscar la forma de ayudarle pero finalmente decidió que el burro ya estaba viejo y el pozo necesitaba ser tapado con urgencia, así que echando tierra podría solucionar los dos problemas a la vez. Con ese fin pidió ayuda a sus vecinos.

Cada uno tomó una pala y empezaron a echar tierra al interior del pozo. El burro al notar lo que se le venía encima empezó a rebuznar con más fuerza pero después de un rato se aquietó. La gente no lo veía y pensaba que habría quedado enterrado pero lo que realmente sucedía era que el burro estaba ocupándose de sacudirse la tierra que le arrojaban con cada palada.

Al poco tiempo, para sorpresa de todos, empezaron a verse las orejas del asno que, apoyándose en la tierra que se sacudía y caía al suelo, estaba logrando elevarse. Cuando llegó a la altura de la boca del pozo, dando un salto, salió corriendo alegremente dejando boquiabiertos a sus supuestos enterradores.”

¿Qué podemos aprender de este cuento?

Hay algunas cosas que podemos aprender, en algunos momentos de nuestra vida, podemos tener la sensación de que hemos caído en un pozo muy profundo. Todas nuestras expectativas por el suelo, los momentos que vivimos son de mucha tensión, no vemos la luz del sol brillar, todo parece oscuridad y en vez de recibir ayuda lo que recibo de la gente que me rodea es juicio, critica, rechazo y oposición, todos quieren enterrarme vivo o viva.

Podemos aprender de este burro, que a pesar de todos los problemas que se le venían encima al rato se aquieto  y comenzó a elegir  lo que le convenía hacer. No se dejó llevar por pensamientos negativos, tampoco se enganchó  en  las criticas o juicios que le hicieron, no quedo pensando en el pasado, en todo lo bueno que había hecho y que ahora con eso le pagaban, no se quedo quieto preso de la tristeza y el dolor, el desengaño que se había llevado de su amo, el no adopto la posición de pobrecito yo, el dejo de ser víctima de las circunstancias y asumió responsabilidad por sus miedos, controló sus emociones y no esperó a que los demás lo hicieran feliz.

El burro se convirtió en protagonista, cada vez que le echaban tierra se sacudía fuertemente hasta que pudo salir del pozo. El transformó el problema en una bendición. Podemos salir del pozo de la desesperación o del lodo cenagoso si nos convertimos en gerentes de nuestra vida. Todos deseamos correr alegremente por la vida, sin estrés, sin angustia, sin presiones, llenos de paz y gozo.

Quiero dejar contigo dos cosas que te van a ayudar a vivir la vida:

1.    Entrega a Dios tus expectativas de que otras personas, lugares y cosas te proporcionen felicidad y plenitud duraderas. Solo Dios puede darte vida, gozo y paz. La Biblia enseña que El que pide recibe. Es inmaduro pensar que alguien o alguna cosa terrenal pueda brindarnos plenitud y felicidad duradera. Dios es la fuente de la vida; las personas y las cosas son adicionales. Tu eliges como quieres vivir.

2.    Ten en cuenta que todo lo negativo que nos sucede puede ser transformado en algo positivo. Como al burro de nuestro cuento, la vida nos tira a veces, todo tipo de tierra. Si lo interpretas como un problema y te bloqueas sintiéndote víctima de la situación, esa tierra puede acabar aplastándote, pero si lo contemplas como un desafío, te ubicarás en la perspectiva de protagonista, encontrarás la forma de sacudirte esa tierra y la usarás para dar un paso hacia arriba. Así, cualquier situación se transformará en una oportunidad para lograr un nivel más elevado de conciencia.

Te invito a descubrir el poder interior que hay en ti, tú puedes tener relaciones satisfactorias en la vida, solo enfócate a donde quieres llegar y no en tus miedos, espera en Dios y El pondrá en tus labios un cántico nuevo.

En amor y liderazgo,

Pedro Sifontes

Conferencista y Entrenador de Liderazgo y Coaching. Panamá.  

 

FUENTE: http://bit.ly/19NmNYD

 

martes, 24 de marzo de 2015

Por Que Las Personas Juzgan? - por Nick Arandes

Bueno, el juicio es lo que hacemos todos los días de forma automática, porque todo lo que nuestros ojos pueden ver es un juicio. Si veo a una persona, estoy haciendo un juicio diciendo que lo que estoy viendo es una persona. Si digo que este color es azul estoy haciendo un juicio sugiriendo que lo que estoy viendo es un color, y encima de eso lo estoy etiquetando diciendo que ese color es azul, así que se podría decir que es un juicio dentro de otro juicio.

Si me siento herido, estoy juzgando ese sentimiento etiquetándolo como herido, si me siento feliz estoy etiquetando esa sensación como feliz. Cualquier cosa que se puede sentir, ver, tocar, probar, oír, oler, y ser etiquetados, es un juicio. Y mientras nosotros creemos que somos un cuerpo, teniendo una experiencia humana, a través del juicio es simplemente la manera en que experimentamos la vida.

Es por eso que si lees las lecciones de Un Curso de Milagros, vamos a tomar los primeros cinco, te darás cuenta que hay un tema común:

.1) Nada de lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar] significa nada.

2) Le he dado todo lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar] todo el significado que tiene para mí.

3) No entiendo nada de lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar].

4) Estos pensamientos no significan nada. Son como las cosas que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar].

5) Nunca estoy disgustado por la razón que creo.

Y así sucesivamente.

Esto nos lleva a pasar de pensamiento concreto hacia el pensamiento abstracto de alguna manera. Más importante aún, nos lleva a no construir historias alrededor de lo que estamos viendo o experimentando, porque lo que mantiene vivo un ego es la historia que construimos. Esto es ciertamente más fácil decirlo que hacerlo, sin embargo, el propósito del curso es el que nos lleve a un sistema de pensamiento en la que no nos veamos afectados por nuestros "juicios" al no darle significado a nada.

No puedo decir que si veo una silla que yo no sabría qué hacer con ella. Pero al menos no tengo que darle importancia. Ahora, con los objetos inanimados puede ser fácil practicar no juzgar, pero ¿qué pasa cuando vemos a la gente, y encima de eso estas personas nos están juzgando; atacando? El mismo principio aplica.

El problema es que la historia que hemos construido a un nivel inconsciente, por la cual estamos proyectando en este mundo el comportamiento que percibimos en otros, ese comportamiento que nos hace sentir heridos profundamente, podemos sentirlo. Y cuando sentimos algo, ahí es cuando perdemos la razón.

Entonces, ¿qué tenemos que hacer en tales circunstancias? Bueno, si nuestras creencias, y acciones es lo que nos han llevado a tener esa experiencia, la respuesta "lógica" sería, no hacer nada, no reaccionar. Pero, ¿cómo es posible que no reaccionemos cuando nos sentimos heridos? En ese caso, que podemos hacer? "Practicar" el perdón. Date cuenta que el énfasis no es en la palabra perdón, sino que en la palabra "practicar"!

Ahora, con respecto a la pregunta de por qué la gente juzga? Hay millones de razones por las cuales cualquier persona se sentiría inclinada a juzgar. Yo personalmente he sido juzgado por la manera en que vivo mi vida. Independientemente de que si haya sido guiado a vivir de esta forma, o haya sido una decisión personal, es irrelevante.

Este es simplemente mi camino. No estoy diciendo que mi camino sea la forma correcta o equivocada, es simplemente mi camino! Como resultado, e experimentado ataques y juicios. Sin embargo, en medio de todas esas experiencias, o mejor dicho, distracciones, tuve que dar un paso atrás, y recordar que nada está pasando afuera, y que nadie me está haciendo nada, sino que todo está sucediendo en mi propia mente.

Además, la mayoría de los juicios se basan en los deseos de otros que el mundo fuese la manera que deseasen, como por ejemplo: "si los demás, o el mundo, se comportase de la manera en que deseo, yo sería feliz". O "si las personas fueran como yo, entonces podría ser feliz", o "si esa persona estuviese de acuerdo con lo que yo creo, yo sería feliz" o "tengo la necesidad de advertir a todos acerca de la forma en que alguna persona está viviendo su vida, porque yo sé mejor. " y así sucesivamente... También existe el resentimiento de los que desean vivir la vida que otros (los que ellos están atacando) viven, y porque sienten que no pueden, crucifican a los demás.

Así que si acepto a los demás, tal y como son, y opto por no juzgar sus caminos, primero que nada mantengo mi paz, y en segundo lugar, soy más propenso a experimentar el amor que reside dentro de mi ser (quien realmente soy). En ese caso, incluso si estoy escuchando a alguien que me está juzgando, al igual que con el ejemplo de la silla, no le daria importancia. En ese sentido, aunque todavía tendré la experiencia de estar en un cuerpo, puedo renunciar a mi necesidad de juzgar, y a su debido tiempo, la experiencia de quien realmente soy en realidad (amor incondicional) se revelará.

Así que recuerda, no importa lo que te sientas inclinado(a) a hacer, o decir, siempre habrán quienes te juzgaran, y te crucificaran, como lo hicieron con Jesús, y al igual que los que te amaran y te aceptaran exactamente como eres. Los que te quieren y aceptan, ámalos puesto que están reflejándote el amor que tú eres! Los que te crucifican y te juzgan, ámalos aun mas, porque si no te unirás a ellos y terminaras crucificándote a "ti" mismo(a)!

"Quién transmitiría mensajes de odio y de ataque si entendiese que se los está enviando a si mismo?" T-19.IV.i.14: 11

Curiosamente, como resultado de mis experiencias recientes, los articulos que he escrito le han servido a muchas personas. Así que como podrás ver, hay una perfección en todo!

Doy gracias al Espíritu Santo por todas y cada una de mis experiencias, aun cuan dolorosas las mismas aparenten ser, porque a través de mi propio perdón me han enseñado a amar mucho más profundamente. Irónicamente, estas experiencias han servido a los demás, mientras sigo cumpliendo con el propósito de mi vida, independientemente de los obstáculos aparentes o juicios puestos sobre mí.

Mi mensaje para ti es, continua escuchando a tu propio Guía interno, no importa qué! Y si necesitas a alguien que te recuerde que eres perfecto(a) tal como eres, y que te recuerde que donde estás es donde debes estar, y que no eres culpable de nada, puedes contar con mi amor incondicional! Yo no estoy aquí para tomar el lugar de el Espíritu Santo en el desenvolvimiento perfecto de tu vida. Solo estoy aquí para simplemente mantener el espacio del amor, mientras te mueves a través de tu camino personal.

Y espero que esta nota te pueda haber servido. Y recuerda que todas las contestaciones están dentro de ti!

.

Gracias, y ¡Te quiero!

.Nick Arandes

 

 

lunes, 16 de febrero de 2015

Todos nos enojamos, pero la furia fuera de control no es buena para quienes se encuentren a su alrededor e incluso puede serle dañina a su propio organismo. Aquí presentamos algunos consejos para ayudarle a tranquilizarse.

Relajación

Simples técnicas de relajación como respirar profundamente y la imaginería relajante pueden ayudar a calmar sentimientos de enojo. Si su pareja es irascible como usted, sería una buena idea que ambos aprendieran estas técnicas.

Algunos pasos sencillos que puede tratar:

  • Respire profundamente, desde su diafragma. Respirar desde su pecho no lo relajará. Imagine que su respiración sube desde su "barriga."
  • Lentamente repita una palabra o frase tranquilizadora como "relájate" o "tómalo con calma." Repítala mientras respira profundamente.
  • Recurra a la imaginería; visualice una experiencia relajante sea de su memoria o imaginación.
  • Los ejercicios lentos y no extenuantes como el yoga pueden relajar sus músculos y hacer que se calme.
  • Practique estas técnicas a diario. Aprenda a usarlas automáticamente cuando se encuentre en una situación de tensión.

Reestructuración cognitiva

Dicho en pocas palabras, significa cambiar la forma de la que piensa. Las personas enojadas tienden a maldecir, a insultar y a hablar con términos muy subidos de tono que reflejan sus pensamientos internos. Cuando está enojado, sus ideas pueden volverse muy exageradas y demasiado dramáticas. Procure reemplazar estos pensamientos por otros más razonables. Por ejemplo, en lugar de decirse, "Ay, es horrible, es terrible, se arruinó todo," dígase "es frustrante y es comprensible que esté disgustado pero no es el fin del mundo y enojarme no va a solucionarlo."

Tenga cuidado con las palabras "nunca" o "siempre" cuando habla sobre usted o sobre otra persona. "Esta máquina nunca funciona" o "Siempre te olvidas de las cosas" no solo no son precisas sino que además tienden a hacerlo sentir que su enojo está justificado y que no hay forma de resolver el problema. Además, distancian y humillan a las personas que de otro modo podrían estar dispuestas a trabajar con usted para hallar una solución. Por ejemplo, supongamos que tiene un amigo que siempre llega tarde cuando hacen planes para encontrarse. No lo ataque; piense en cambio en la meta que desea lograr: llegar usted y su amigo aproximadamente a la misma hora. Evite decir cosas como "Siempre llegas tarde. Eres la persona más irresponsable y desconsiderada que he conocido." Al hacer esto, la única meta que alcanza es herir y hacer enojar a su amigo.

Exprese cuál es el problema y procure buscar una solución que funcione para ambos; o tome las riendas de la situación. Por ejemplo, puede fijar la hora de su reunión media hora antes para que su amigo llegue a tiempo, aun cuando tenga que engañarlo para que lo haga. De cualquier forma, el problema está resuelto y la amistad no se daña.

Recuerde que enojarse no va a solucionar nada, que no lo hará sentir mejor (y que, en realidad, puede hacerlo sentir peor).

La lógica vence a la ira, porque la ira, incluso cuando es justificada, puede volverse rápidamente irracional. Por lo tanto, use la lógica fría para usted. Recuerde que el mundo no está en contra suyo, usted simplemente está experimentando algunos de los malos momentos de la vida cotidiana. Haga esto cada vez que sienta que la ira le está quitando lo mejor de sí. Esto le ayudará a tener una perspectiva más equilibrada.

Las personas enojadas tienden a exigir justicia, valoración, acuerdo entre las partes y disposición para hacer las cosas a su manera. Todos deseamos estas cosas y nos sentimos lastimados y desilusionados cuando no las obtenemos; pero las personas enojadas las exigen y cuando sus exigencias no se cumplen, su desilusión se transforma en ira. Como parte de su reestructuración cognitiva, las personas enojadas deben tomar conciencia de su naturaleza exigente y convertir sus expectativas en deseos. En otras palabras, decir "me gustaría" algo es más sano que decir "exijo" o "debo tener" algo. Cuando no puede obtener lo que desea, experimentará reacciones normales: frustración, desilusión, dolor, pero no ira. Algunas personas usan su ira como una forma de evitar sentirse heridas, pero eso no significa que el dolor desaparezca.

Resolución de problemas

A veces nuestra ira y frustración son causadas por problemas muy reales e inevitables en nuestras vidas. No toda la ira está fuera de lugar, y con frecuencia es una respuesta sana y natural a estas dificultades. Algunas personas tienen una creencia cultural de que cada problema tiene una solución, y su frustración aumenta al descubrir que no siempre es así. La mejor actitud para superar dicha situación es concentrarse no tanto en hallar la solución sino en cómo manejar y enfrentar el problema.

Trace un plan y verifique su progreso a medida que avanza. Las personas que tienen problemas con la planificación pueden considerar útil buscar una buena guía para organizarse o administrar el tiempo. Resuelva a dar lo mejor de sí, pero también a no recriminarse si la respuesta no surge de inmediato. Si puede abordar el problema con sus mejores intenciones y esfuerzo al hacer un intento serio para enfrentarlo directamente será menos probable que pierda la paciencia y que ceda a las ideas de todo o nada, aun cuando éste no se resuelva de inmediato.

Mejor comunicación

Las personas enojadas tienden a sacar conclusiones y actuar en consecuencia y algunas de esas conclusiones pueden ser bastante extremas. Lo primero que debe hacer si está en una discusión acalorada es tranquilizarse y pensar sus respuestas. No diga lo primero que pase por su mente, tranquilícese y piense con cuidado sobre lo que desea decir. Al mismo tiempo, escuche con atención lo que está diciendo la otra persona y tómese su tiempo antes de responder.

Escuche también al trasfondo de la ira. Por ejemplo, supongamos que le agrada tener cierto grado de libertad y espacio personal y su pareja desea tener una mayor comunicación y una relación más estrecha. Si él o ella comienza a quejarse sobre sus actividades, no contraataque describiendo a su pareja como un carcelero, un guardián o un estorbo.

Es natural ponerse a la defensiva ante las críticas, pero no se defienda; escuche el trasfondo de las palabras. Tal vez el mensaje es que la persona se siente abandonada y no querida. Puede ser necesario cuestionarse con paciencia para descubrir esto y también puede ser necesario tomarse un respiro, pero no permita que su ira, ni la de su pareja, hagan que la discusión se salga de control. Mantenerse tranquilo puede evitar que la situación se vuelva desastrosa.

Cómo usar el humor

El "humor tonto" puede ayudar a calmar la furia de varias formas. Por un lado, puede ayudarlo a tener una perspectiva más equilibrada. Cuando usted se enoja e insulta a alguien o se refiere a esa persona con una frase imaginativa, deténgase e imagínese cómo sería literalmente esa palabra. Si está trabajando y le dice a un compañero de trabajo "bolsa de basura" o "ser vivo unicelular," por ejemplo, imagine una gran bolsa llena de basura o una ameba, sentada en el escritorio de su colega, hablando por teléfono y asistiendo a reuniones. Haga esto cada vez que desee insultar a otra persona; si puede, haga un dibujo de cómo se vería. Esto calmará bastante su furia; y a menudo puede recurrirse al humor para ayudar a aliviar una situación tensa.

El mensaje subyacente de las personas que se enojan mucho es: "las cosas deben hacerse a mi manera." Las personas enojadas tienden a sentir que moralmente están en lo cierto, que cualquier cosa que bloquee o cambie sus planes es una humillación insoportable que no deben tolerar. Tal vez otras personas lo hagan, pero ellas no.

Cuando note que se siente así, imagínese como un dios o una diosa, un gobernador supremo que es dueño de las calles y las tiendas y del espacio de la oficina, caminando solo y haciendo siempre las cosas a su manera mientras los demás lo tratan con deferencia. Cuantos más detalles pueda poner en su escena imaginaria, mayor será la posibilidad de que se dé cuenta que tal vez está siendo poco razonable; también advertirá la poca importancia que tienen las cosas por las que está enojado.

Hay dos advertencias para cuando use el humor. Primero, no intente simplemente "reírse" de sus problemas; en cambio, use el humor para ayudarse a enfrentarlos de manera más constructiva. Segundo, no dé lugar al humor cruel y sarcástico; esa es otra forma de agresión no saludable.

Lo que tienen en común estas técnicas es el rechazo a tomarse las cosas con demasiada seriedad. La ira es una emoción seria, pero a menudo está acompañada por ideas que, si se las analiza, pueden hacerlo reír.

Cómo cambiar su entorno

A veces es nuestro entorno inmediato el que nos causa irritación y furia. Los problemas y las responsabilidades pueden preocuparlo mucho y hacer que se sienta enojado por la trampa en la que parece haber caído y todas las personas y cosas que conforman esa trampa.

Dese un respiro. Asegúrese de tener "tiempo personal" programado para los momentos del día que sabe que son especialmente estresantes. Por ejemplo, una madre que trabaja puede establecer una regla fija de que cuando llega del trabajo, los primeros 15 minutos deben ser un momento tranquilo. Con este breve respiro, se sentirá mejor preparada para manejar las exigencias de sus hijos sin que la saquen de quicio.

Algunos consejos para tranquilizarse son:

  • Elegir el momento oportuno. Si usted y su cónyuge tienden a pelear cuando discuten asuntos por la noche, tal vez están cansados, o distraídos, o tal vez es simplemente es un hábito. Intente cambiar los momentos en que hablan sobre temas importantes de modo que esas conversaciones no se conviertan en discusiones.
  • Evasión. Si se enfurece cada vez que pasa por la habitación caótica de su hijo, cierre la puerta. No se obligue a ver lo que lo enfurece. No se diga "Bien, mi hijo debe limpiar su habitación para que yo no tenga que enojarme." Ese no es el punto. El punto es mantenerse calmado.
  • Buscar alternativas. Si su recorrido diario al trabajo en medio del tránsito lo deja en un estado de furia y frustración, cambie de plan. Tal vez podría buscar una ruta diferente, una que esté menos congestionada o sea más pintoresca. O busque una forma alternativa de viajar, como tomar un ómnibus o un tren.

Agradecemos a Charles Spielberger, PhD, de la Universidad del Sur de la Florida en Tampa; y a Jerry Deffenbacher, PhD, de la Universidad del Estado de Colorado en Ft. Collins, Colorado, un psicólogo que se especializa en el manejo de la ira.

Los artículos y textos del Centro de Apoyo pueden ser reproducidos íntegramente, siempre y cuando se acredite que provienen de la Asociación Americana de Psicología. No se pueden reproducir las imágenes. Cualquier excepción a esto, incluyendo frases o citas de Centro de Apoyo o APA Help Center, deberá ser presentada por escrito a Help Center y será considerada caso por caso. Estas autorizaciones serán dadas una sola vez por cada caso y tendrán que ser solicitadas para cada uso adicional del documento.

 

Fuente: http://bit.ly/1zJdgaj

 

 

miércoles, 28 de enero de 2015

Los Hijos y la Vara de la Corrección

por Dave Miller, Ph.D.

La civilización norteamericana ha experimentado un tremendo cambio social en los cincuenta años pasados en prácticamente toda faceta de su cultura. Por ejemplo, esta transformación es evidente en el área de la familia y la disciplina de los hijos. Desde el establecimiento de los Estados Unidos, la mayoría de norteamericanos ha creído en el valor del castigo corporal. Esta disciplina ha incluido castigar al niño usando una variedad de instrumentos, incluyendo una vara, palo, correa, regla o la mano. La última generación que ha experimentado este enfoque en una escala amplia fue la generación de la Segunda Guerra Mundial. Debido a la influencia adversa de los liberales sociales y de los supuestos “especialistas” en el comportamiento humano y la psicología infantil, el pensamiento de muchos norteamericanos ahora se ha transformado a tal punto que se ha visto el castigo corporal como “abuso infantil”. Incluso la judicatura ha tomado esta posición.

Que quede bien claro: el abuso infantil genuino toma lugar cada día en Norteamérica. Algunos padres están quemando, torturando e incluso matando a sus hijos. Sin embargo, el abuso de algo bueno no es un argumento en contra de su uso legítimo y sensato. El comportamiento extremo a menudo provoca una reacción extrema. A pesar del atractivo superficial de los argumentos que se reúnen en contra del castigo corporal, los que reconocen que la Biblia es la Palabra inspirada de Dios están más interesados en la perspicacia bíblica concerniente al tema. ¿Aprueba o prohíbe la Biblia la corrección corporal de los niños?

EL PUNTO DE VISTA BÍBLICO

Varios versículos hacen referencia explícitamente al uso del castigo corporal en la crianza de los niños. El refrán antiguo, “Detiene la vara y malcría al niño” es sin duda un parafraseo de las palabras de Salomón: “El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige” (Proverbios 13:24). Este tema se repite por todo el libro de Proverbios. Por ejemplo, Salomón aseveró que la “necedad está ligada en el corazón del muchacho; mas la vara de la corrección la alejará de él” (22:15). Este enunciado singular tiene mucho significado así que merece meditación y análisis profundo y prolongado. La mayoría de psicólogos de adolescentes no han llegado ni siquiera a investigar su profundidad, y muchos menos están de acuerdo con este.

Para que no se piense que Salomón usó el término “vara” figurativamente, sin intentar dejar la impresión que los padres deberían realmente golpear a sus hijos con una vara, él clarificó su enunciado: “No rehúses corregir al muchacho; porque si lo castigas con vara, no morirá. Lo castigarás con vara, y librarás su alma del Seol” (23:13,14). Obviamente se necesita un balance apropiado entre la corrección y/o amonestación verbal y la aplicación del castigo corporal, como se puede notar en las siguientes palabras: “La vara y la corrección dan sabiduría; mas el muchacho consentido avergonzará a su madre. Corrige a tu hijo, y te dará descanso, y dará alegría a tu alma” (29:15,17, énfasis añadido). No se puede subestimar ni disminuir exitosamente la gran importancia de la interacción entre la instrucción, la amonestación y la crianza positiva, juntamente con el castigo físico adecuado.

SIGNIFICADO DE LA “VARA”

Pero ¿qué quiso decir Salomón con la palabra “vara”? El Antiguo Testamento usa principalmente tres palabras hebreas para hacer referencia a una vara de madera.

Maqqel hace referencia a una rama de árbol que ha sido transformada en una vara para guiar (Números 22:27), a un bastón de pastor (1 Samuel 17:40—que Goliat llamó “palo”—vs. 43), o a un arma de guerra (Ezequiel 39:9—“lanza” en la RVR). También se usa como símbolo de dominio (e.g., Jeremías 48:17—donde se usa como un paralelismo sinónimo de matteh) y en su estado natural como una rama de un árbol de álamo, avellano o castaño (Génesis 30:37; Jeremías 1:11) [vea Harris, et.al., 1980, 1:524; Botterweck, et.al., 1997, 8:548-550].

Matteh se usa 252 veces y hace referencia a una rama, palo, tallo, vara, bastón y más a menudo a una tribu (algo de 180 veces). Puede hacer referencia a un palo usado para golpear comino y/o grano (Isaías 28:27), a una lanza de un soldado (1 Samuel 14.27), también como a la astil de una flecha (Habacuc 3:9,14) [Botterweck, et.al., 8:241; Gesenius, 1847, pp. 466-467].

Shevet, la palabra usada en Proverbios, hace referencia a un bastón, palo, vara, cetro y tribu. Gesenius lo definió como “un bastón, palo, vara” y luego mostró cómo se traducía diferentemente de acuerdo con su uso, sea para golpear, azotar, castigar (Isaías 10:5,15), o como el bastón de un pastor (Levítico 27:32; Salmos 34:4), el cetro de un rey (Génesis 49:10; Amós 1:5,8) una tribu (Jueces 20:2), o una vara de medición o una lanza (2 Samuel 18:14) [p. 801. cf. Harris, et.al., 2:897].

Matteh y Shevet se usan juntos en Ezequiel 19:10-14 para hacer referencia a ramas frescas de árboles. Se usan en paralelismo sinónimo en Isaías 28:27 como un palo usado para golpear comino y/o grano: “Sino que con un palo (matteh) se sacude el eneldo, y el comino con una vara (shevet)”. Estos son incuestionablemente sinónimos. Si se puede hacer alguna distinción entre estos, es que matteh no se usa para hacer referencia a un cetro (vea Harris, et.al., 2:897 en contraste a Gesenius, pp. 466-467). Sin embargo, se usan ambos para hacer referencia a un palo o a una vara. De hecho, se usa shevet específicamente para hacer referencia a una vara usada para golpear a seres humanos: “Y si alguno hiriere a su siervo o a su sierva con palo...” (Éxodo 21:20). Como Issacs anotó: “El hebreo shebhet es la palabra ordinaria para vara o palo” (1959, 4:2702; cf. McClintock y Strong, 1880, 9:57-58,401).

Además de los versículos en Proverbios que hacen referencia específicamente a corregir corporalmente a un muchacho, varios otros versículos verifican el golpe literal del cuerpo con un palo de madera. Por ejemplo, “En los labios del prudente se halla sabiduría; mas la vara es para las espaldas del falto de cordura” (Proverbios 10:13). “El látigo para el caballo, el cabestro para el asno, y la vara para la espalda del necio” (Proverbios 26:3). Obviamente, la “vara” es tan literal como el “látigo” y el “cabestro”. El salmista declaró: “Entonces castigaré con vara su rebelión, y con azotes sus iniquidades” (Salmos 89:32). Aunque estuvo hablando figurativamente, el salmista puso en el mismo nivel la “vara” con el “látigo”. En pasajes donde se usa figurativamente el término “vara”, el uso figurativo presupone el significado literal (e.g., Job 9:34; 21:9; Isaías 10:24; 11:4; 14:29; 30:31; Lamentaciones 3:1; Miqueas 5:1).

CONCLUSIONES

A la luz de la información lingüística se puede garantizar las siguientes conclusiones:

Primero, los tres términos son esencialmente sinónimos y no tienen ninguna distinción real. Son tan genéricos, ambiguos y flexibles como sus homólogos en español. Como Orr declaró: “Se puede concluir poca distinción entre las palabras hebreas usadas para ‘vara’ y ‘bastón’” (1959, 4:2596; también Funderburk, 1976, 5:132). La generalidad que existe entre estos términos es el hecho que todos hacen referencia a un palo y/o rama, i.e., rama de un árbol. En la antigüedad, se hacían los cetros, lanzas, flechas, varas, bastones y/o báculos de madera, i.e., de ramas de árboles. (cf. Ezequiel 19:11). Por ende, la distinción entre estos era el propósito y/o función—no la fuente. Así que el tamaño, i.e., el grosor y la longitud hubieran variado igualmente. Estas palabras hebreas por sí mismas no poseen una indicación inherente concerniente al tamaño.

Segundo, Proverbios claramente enseña el principio de corregir corporalmente. Esto es innegable. Ya que Dios no aprobaría el abuso infantil (cf. Colosenses 3:21), por consiguiente el instrumento usado para corregir (sea el látigo, la regla, el palo, la correa, etc.) debería realizar el trabajo sin causar daño inadecuado o innecesario al cuerpo del niño. La “vara” tiene mucha recomendación y ciertamente coincide con los textos bíblicos sobre el tema. Pero se debe ejercitar el sentido común y sano al determinar su tamaño.

En sus comentarios sobre la palabra hebrea para “vara”, el erudito en hebreo y Profesor de Antiguo Testamento en la Universidad Regents, Bruce Waltke anotó: “La vara también se usó como un instrumento para la corrección o el castigo penal... En Proverbios es un símbolo de disciplina, y no usar la disciplina preventiva verbal y la disciplina correctiva del castigo físico daría como resultado la muerte del hijo” (Harris, et.al., 1980, 2:897, énfasis añadido). El autor del libro apócrifo, Eclesiástico, observó: “Aquel que ama a su hijo le castigará a menudo, para que se regocije en la manera que crece” (May y Metzger, 1965, p. 166).

Escribiendo más de cien años atrás, el profesor W.F. Adeney ofreció una observación sorprendentemente actual que es digna de elogio:

Los modales modernos repudian el rigor primitivo del Libro de Proverbios. No solamente en la crianza doméstica, sino incluso en la ley criminal, la gente rechaza los métodos duros antiguos y procuran sustituir medios más benignos de corrección. Sin duda muchas veces la disciplina de nuestros antepasados llegaba a ser demasiado dura, e incluso brutal. La relación entre padre e hijo era muy a menudo escasa de simpatía por causa del ejercicio indebido de la autoridad paternal, y la sociedad generalmente era endurecida en vez de purificada a causa las formas despiadadas de castigo. Pero ahora el punto es si no estamos errando hacia el extremo opuesto al mostrar más ternura al criminal que a su víctima, y si estamos fallando en hacer sentir a nuestros hijos la necesidad de la disciplina dolorosa. Nosotros idolatramos la comodidad, y estamos en peligro de pensar que el dolor sea peor que el pecado. Por tanto, deberíamos considerar algunas de las desventajas de descuidar los métodos antiguos de castigo (1950, 9:258-259).

REFERENCIAS

Adeney, W.F. (1950 reimpresión), The Pulpit Commentary—Proverbs, Ecclesiastes, Song of Solomon, ed. Spence, H.D.M. and J.S. Exell (Grand Rapids, MI: Eerdmans).

Botterweck, G. Johannes, Helmer Ringgren, y Heinz-Josef Fabry, eds. (1997), Theological Dictionary of the Old Testament (Grand Rapids, MI: Eerdmans).

Funderburk, G.B. (1976), “Rod,” The Zondervan Pictorial Encyclopedia of the Bible, ed. Merrill Tenney (Grand Rapids, MI: Zondervan), 5:132-133.

Gesenius, William (1847), Hebrew-Chaldee Lexicon to the Old Testament (Grand Rapids, MI: Baker), 1979 reprint.

Harris, R. Laird, Gleason Archer, Jr. y Bruce Waltke, eds. (1980), Theological Wordbook of the Old Testament (Chicago, IL: Moody).

Isaacs, Nathan (1956), “Sceptre,” International Standard Bible Encyclopedia, ed. James Orr (Grand Rapids, MI: Eerdmans), 4:2701-2702.

May, Herbert y Bruce Metzger (1965), The Oxford Annotated Bible With the Apocrypha (New York, NY: Oxford University Press).

McClintock, John y James Strong (1880), Cyclopedia of Biblical, Theological, and Ecclesiastical Literature (Grand Rapids, MI: Baker, 1970 reprint).

Orr, James (1959), “Rod,” International Standard Bible Encyclopedia, ed. James Orr (Grand Rapids, MI: Eerdmans), 4:2596.

Fuente: Este artículo está disponible en la página Web de Apologetics Press: http://www.apologeticspress.org/espanol/articulos/3107

 

 

Como disciplinar a un niño bíblicamente

La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él. (Pr. 22:15)

No rehúses corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morirá. Lo castigarás con vara, Y librarás su alma del Seol.  (Pr. 23:13-14)

La vara y la corrección dan sabiduría; Mas el muchacho consentido avergonzará a su madre. (Pr. 29:15)

Introducción:

  1. ¿Por qué debo disciplinar a mi hijo? Pr. 22:6
  2. ¿Qué debe motivarme a disciplinar? Pr. 29:17
    1. Estado temporal del niño. Pr. 29:15
    2. Disciplina interna del niño. Pr. 20:30
    3. Estado eterno del niño. Pr. 23:13, 14

Como Disciplinar:

  1. Ame a su hijo antes de disciplinarlo.
  2. Nunca discipline cuando enojado (fuera de control). *Espere.
  3. Cuando su corazón está bien, su mano estará bien.
  4. Dé disciplina y no abuso.
  5. Después de que el niño sabe el mal que hizo.
  6. Determine entre: rebelión y accidente, ignorancia u olvido, desobediencia.
  7. Ser fiel a disciplinar cada hecho de rebeldía y desobediencia.
  8. Si posible, discipline privadamente.
    1. En una habitación de la casa.
    2. No en la presencia de otros niños.
    3. Nunca discipline en público
  9. Discipline pronto después de la ofensa.
  10. Dile qué hizo mal antes de disciplinarlo.
  11. Si es posible, enséñele de la Biblia su error. Ef. 6:1
  12. Enséñele que no solo lo ha ofendido a usted, pero también ha pecado contra Dios.
  13. Explique al niño que lo ama y que lo está disciplinando porque Dios lo demanda.
  14. No se imponga a detenerlo para disciplinarlo.
  15. Haga que los varones se agarren de los tobillos – que las muchachas se pongan sobre la cama.
  16. Haga que miren para otro lado.
  17. Tome su tiempo, no se apure.
  18. Use una paleta de madera.
  19. Castigue hasta que se arrepienta.
    1. No puede esperar hasta que es un joven para agarrar su atención.
    2. Ciertas ofensas requieren ciertos castigos.
  20. Ore con el niño cuando acabe de disciplinar y se ha arrepentido. *Deje que arregle cuentas con Dios y usted.
  21. Ame a su hijo y perdónelo.
    1. Luego, mañana, olvide que ha tenido que disciplinarlo.
    2. No traiga a memoria otra vez lo que ha hecho, después que se ha arrepentido.
    3. Dios no se acuerda de nuestros pecados cuando se lo confesamos y nos perdona. 1 Jn. 1:9; Heb. 10:17

Fuente: http://www.literaturabautista.com/como-disciplinar-un-nino-correctamente

 

"¿Cómo deben los cristianos disciplinar a sus hijos? ¿Qué es lo que dice la Biblia?"

 

Respuesta: Hace unas décadas, el darles unas nalgadas a los niños era una práctica comúnmente aceptada. Sin embargo, en años recientes, el darles nalgadas (y otras formas de castigo corporal) ha sido reemplazado con “tiempos fuera” y otros castigos que no involucran la disciplina física. De hecho, el darle nalgadas a los niños ha sido considerado como ilegal en algunos países. Muchos padres temen corregir de esta forma a sus hijos, por el miedo a ser reportados al gobierno y que les sean quitados sus hijos. No hay que malentenderlo - de ninguna forma estamos abogando por el maltrato infantil. Un niño jamás debe ser disciplinado físicamente hasta el punto que pueda causarle un daño físico. Sin embargo, de acuerdo con la Biblia, es bueno que el niño cuente con restricciones y una apropiada disciplina física, que contribuya a su sano desarrollo y bienestar.

De hecho, muchas Escrituras promueven la disciplina física. “No rehúses corregir al muchacho; porque si lo castigas con vara, no morirá.” (Proverbios 23:13-14) Hay también otros versos que apoyan la corrección física (Proverbios 13:24, 22:5, 20:30). La Biblia habla enfáticamente de la importancia de la disciplina; es algo que todos debemos tener para ser personas productivas y es mucho más fácil aprenderlo mientras aún somos pequeños. Los niños que no son disciplinados, crecen en rebelión, no tienen respeto por la autoridad, y como obvio resultado, no estarán dispuestos a obedecer y seguir a Dios. Él utiliza la disciplina para corregirnos y guiarnos por el camino correcto; así como para llevarnos al arrepentimiento de nuestras acciones (Salmo 94:12; Proverbios 1:7, 6:23, 12:1, 13:1, 15:5; Isaías 38:16; Hebreos 12:9) Estos son sólo algunos de los versos que hablan sobre lo bueno de la disciplina.

Aquí es donde reside el problema; muchas veces los padres son, o muy pasivos o muy agresivos cuando se trata de disciplinar a sus hijos. Aquellos que no creen en el castigo físico, algunas veces carecen de la habilidad para corregir y disciplinar correctamente, causando que sus hijos crezcan como niños revoltosos y desafiantes. Esto lastimará a sus hijos a la larga. “La vara y la corrección dan sabiduría; mas el muchacho consentido avergonzará a su madre” (Proverbios 29:15). Luego, están aquellos padres que pueden malentender la definición bíblica de la disciplina (o tal vez es que sólo sean personas abusivas) y la usan para justificar el abuso y maltrato de sus niños.

La disciplina se utiliza para corregir y guiar a la gente por el camino correcto. “Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados” (Hebreos 12:11). La disciplina de Dios es amorosa, como debe ser entre el padre y el hijo. El castigo físico nunca debe ser usado para causar un dolor o daño físico permanente, sino como un golpe rápido (en el trasero, donde hay más “relleno protector”), para enseñar al niño que lo que hizo está mal y es inaceptable. Nunca debe ser usado sin control o para descargar nuestro enojo y frustraciones.

“Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.” (Efesios 6:4). Criar a un niño en la “disciplina y amonestación del Señor” incluye la disciplina correctiva, establecer límites, y sí, amorosa disciplina física.


Leer más: http://www.gotquestions.org/Espanol/disciplinando-hijos.html#ixzz3Q6FYqiTj

 

viernes, 5 de diciembre de 2014

Dietrich Bonhoeffer, acertadamente escribió: "La Iglesia permanecía muda, cuando tenía que haber gritado... La Iglesia reconoce haber sido testigo del abuso de la violencia brutal, del sufrimiento físico y psíquico de un sin fin de inocentes, . . .

 

Viborianus

Victoriano Robles Cruz

¿Nos faltan 43?

No nos faltan 43. Nos faltan muchos más. Nos faltan y nos hacen falta ciudadanos, feligreses e incluso ministros de las Asambleas de Dios que la violencia antropófaga nos arrebató y mató o permanecen en calidad de desaparecidos. El hartazgo por la impunidad, la procuración de la justicia a modo, la náusea por la corrupción, el fastidio por el mal gobierno, la zozobra por la delincuencia, no son superlativos ni mucho menos... ni podemos ni debemos perder la capacidad de asombro y de protesta.

Tampoco ir al extremo del teólogo alemán Dietrich Bonhoeffer, quien acertadamente escribió: "La Iglesia permanecía muda, cuando tenía que haber gritado... La Iglesia reconoce haber sido testigo del abuso de la violencia brutal, del sufrimiento físico y psíquico de un sin fin de inocentes, de la opresión, el odio y el homicidio, sin haber alzado su voz por ellos, sin haber encontrado los medios de acudir en su ayuda. Es culpable de las vidas de los hermanos más débiles e indefensos de Jesucristo". Pero Dietrich decidió hacer algo más y terminó siendo ajusticiado por la Alemania nazi por complotar contra Hitler.

Por cierto, este tirano pretendió maniatar a la cristiandad arguyendo con la Biblia que él era autoridad y que por lo tanto había sido establecido por Dios y debía ser obedecido y seguido por los cristianos. Espero, no ser mal entendido, pero no creo que alguno de los cinco millones de niños, mujeres y hombres que masacró haya siquiera pensado en orar por él.

Es que no conviene ni el simplismo literalista ni las pretensiones justicieras. El ardor en la oración es conveniente, pertinente y bienaventurado. Nada opaque ni apoque nuestra hambre y sed de justicia, en el contexto de la resistencia pacífica, que entiende la obediencia civil pero que no desestima la prioridad de obedecer a Dios antes que a los hombres. Él nos pide no sólo orar por los encarcelados, sino asistir a los necesitados y proteger a los desvalidos.

En tiempos de Eclesiastés 4:1 se dijo: "Me volví y vi todas las violencias que se hacen debajo del sol; y he aquí­ las lágrimas de los oprimidos, sin tener quien los consuele; y la fuerza estaba en la mano de sus opresores, y para ellos no habrá consolador". Es una frase que lapida la expresión final, pero hoy, a la Iglesia se le ha entregado el ministerio de la consolación hacia los sufrientes, sin omitir la denuncia del pecado y la maldad donde se encuentren y quienes la cometan. Encumbrados o no, el pecado no es circunstancial ni su denuncia. Natán lo denunció. El Bautista también lo hizo. En su momento, todos y cada uno de los que nos antecedieron, lo hicieron.

Rehusando a la manipulación hitleriana, que pretende la obediencia ciega, al silencio de la complicidad, que quisiera pasar de largo frente a los malogrados; al anhelo justiciero que toma en sus manos la justicia, luchemos con el poder y la sabiduría de la gracia en contra del encrespamiento de las olas del mal, contra el oscurecimiento de los grandes abismos del cielo y contra la agitación del profundo sepulcro del mar, sabiendo que al final del día oiremos la prístina y poderosa voz del que hará acallar la voz del mal y de los malos con su autoridad: "Calla, enmudece..." Amén.

Está largo. Lo escribí en mi FB. Lo comparto para los que no lo tienen.

PD.- Llego esta madrugada, procede del Pbro. Guillermo Rodríguez Herrera, por ser una valiente voz y su cualidad, les comparto el oportuno mensaje. 5/12/2014 - 00:08 horas. ¡Agradecemos el envío, disfrútelo!

PD.- La Iglesia no puede callar. Independientemente de su distintivo, la verdad no puede ser nunca encadenada, es el mejor homenaje a la dignidad del hombre y a sus valores eternos.  

viborianus@gmail.com  Twitter:@viborianus   www.viborianus.com